En una tarde de esas en las que te da por dudar de ti misma, y empiezas a pensar en qué punto de tu vida estás, de dónde viniste y hasta dónde estás dispuesta a llegar.
Preguntas en mi cabeza que no tienen respuesta
Preguntas en mi cabeza cuyas respuestas sólo dependen de mí.
Qué sensación de libertad,
y al mismo tiempo
qué sensación de vacío
B.
viernes, 15 de octubre de 2010
jueves, 9 de septiembre de 2010
Fotografías
Parece que hasta que no pasa el tiempo y miras hacia atrás no te das cuenta de todo lo que has tenido, de todos los momentos tan dulces que has vivido, ni siquiera recuerdas las lágrimas. Es lo que tiene mirar fotografías, esas pocas que guardas en el ordenador desde que los carretes se convirtieron en algo antiguo. Y ahora, consciente y melancólica, se te dibuja una sonrisilla que te hace más bonita aún. Y saboreas por unos instantes eso que llaman felicidad, felicidad por verte en las fotos, rodeada de la gente que te quiere, que te ha cuidado siempre, desde que un día llegaras a sus vidas sin saber muy bien por qué. Felicidad por verte feliz, aunque sólo sea en la pantalla de un ordenador.
(Gracias por cuidarme, por quererme, por llenar mi vida y los gigas del PC con tu alegría, tus sonrisas, tu cariño, tus consejos y tu amistad)
(Gracias por cuidarme, por quererme, por llenar mi vida y los gigas del PC con tu alegría, tus sonrisas, tu cariño, tus consejos y tu amistad)
viernes, 30 de julio de 2010
Días
Es extraño saber que los días que hasta ahora se te antojan monótonos y aburridos, acabarán formando parte de esas tantas cosas irrelevantes que acabarás echando de menos en un futuro no tan lejano. Y piensas en todos los momentos que ya forman parte de ese bagaje melancólico, tantos y a la vez tan pocos....
Quieres describirlos con palabras, pero acabas desistiendo; imposible frasear milésimas de una vida que a simple vista no suponen nada.
Y pasan los días, las semanas, esperando resignada a que llegue ese momento en el que echarás de menos las tardes como ésta.
Quieres describirlos con palabras, pero acabas desistiendo; imposible frasear milésimas de una vida que a simple vista no suponen nada.
Y pasan los días, las semanas, esperando resignada a que llegue ese momento en el que echarás de menos las tardes como ésta.
sábado, 26 de junio de 2010
Cansada
Cansada de todo
y cansada de nada
Cansada de ser un estorbo
un segundo plato
un "¿aquí ha pasado algo?"
Cansada
Cansada de ti, de todos, de nadie
Cansada de mi
Cansada de que pasen cosas
y no pasen
Cansada de escribir siempre lo mismo,
de sentir siempre lo mismo
de pensar siempre lo mismo,
de vivir siempre lo mismo.
Tan cansada
que ya no me quedan fuerzas,
ni ganas
Cansada...
(Gracias por no permitir que me equivocara)
y cansada de nada
Cansada de ser un estorbo
un segundo plato
un "¿aquí ha pasado algo?"
Cansada
Cansada de ti, de todos, de nadie
Cansada de mi
Cansada de que pasen cosas
y no pasen
Cansada de escribir siempre lo mismo,
de sentir siempre lo mismo
de pensar siempre lo mismo,
de vivir siempre lo mismo.
Tan cansada
que ya no me quedan fuerzas,
ni ganas
Cansada...
(Gracias por no permitir que me equivocara)
sábado, 19 de junio de 2010
Canciones
Palabras que te recuerdan aquello que te niegas a olvidar
aquello que te niegas a aceptar
palabras que te recuerdan lo que albergas en lo más profundo de tu alma,
palabras que te dicen lo que aún apenas has pensado.
Melodías que no puedes sacarte de la cabeza
que te acompañan en cada minuto de tu día a día, en cada segundo
Melodías que te hacen sonreir
Melodías que te hacen llorar.
Notas escritas por desconocidos que te dicen lo que sólo tu conoces
y que se convierten en revelación
que te abren los ojos
que te hacen soñar.
Así es la música
tu mejor amiga,
tu peor pesadilla,
tus sentimientos en forma de palabras
que no dicen nada
y que lo dicen todo.
Cambiamos las personas, las circunstancias... pero las canciones siempre sobreviven para recordarnos algo que un día pasó, o que quizás no
(Háblame en canciones)
aquello que te niegas a aceptar
palabras que te recuerdan lo que albergas en lo más profundo de tu alma,
palabras que te dicen lo que aún apenas has pensado.
Melodías que no puedes sacarte de la cabeza
que te acompañan en cada minuto de tu día a día, en cada segundo
Melodías que te hacen sonreir
Melodías que te hacen llorar.
Notas escritas por desconocidos que te dicen lo que sólo tu conoces
y que se convierten en revelación
que te abren los ojos
que te hacen soñar.
Así es la música
tu mejor amiga,
tu peor pesadilla,
tus sentimientos en forma de palabras
que no dicen nada
y que lo dicen todo.
Cambiamos las personas, las circunstancias... pero las canciones siempre sobreviven para recordarnos algo que un día pasó, o que quizás no
(Háblame en canciones)
viernes, 11 de junio de 2010
Ahora
Ahora,
Ahora mismo tendría a un chico en mi cama,
un desconocido entre las sábanas,
o una desconocida.
Ahora,
Ahora estaría subiendo lentamente por mis piernas,
por mis rodillas,
por mis muslos,
por mis caderas.
Ahora llegaría a mi cintura,
y jugaría con mi ombligo,
Ahora seguiría subiendo,
por mis costillas,
mi pecho,
mi clavícula.
Ahora,
Ahora llegaría hasta mi cuello,
y mi respiración se dispararía,
y me sentiría excitada,
y nerviosa,
y ansiosa.
Y ahora,
ahora quizás su boca volvería a bajar,
para excitarme aún más.
Ahora,
Ahora.
Pero mañana,
mañana al despertar
quisiera ver tus ojos,
tocar tus dedos,
besar tu boca...
Mañana,
Y ahora,
Ahora también...
Ahora mismo tendría a un chico en mi cama,
un desconocido entre las sábanas,
o una desconocida.
Ahora,
Ahora estaría subiendo lentamente por mis piernas,
por mis rodillas,
por mis muslos,
por mis caderas.
Ahora llegaría a mi cintura,
y jugaría con mi ombligo,
Ahora seguiría subiendo,
por mis costillas,
mi pecho,
mi clavícula.
Ahora,
Ahora llegaría hasta mi cuello,
y mi respiración se dispararía,
y me sentiría excitada,
y nerviosa,
y ansiosa.
Y ahora,
ahora quizás su boca volvería a bajar,
para excitarme aún más.
Ahora,
Ahora.
Pero mañana,
mañana al despertar
quisiera ver tus ojos,
tocar tus dedos,
besar tu boca...
Mañana,
Y ahora,
Ahora también...
sábado, 8 de mayo de 2010
Con las ganas
Recuerdo que al llegar ni me miraste, fui solo una más de cientos y, sin embargo, fueron tuyos los primeros voleteos. Cómo no pude darme cuenta que hay ascensores prohibidos, que hay pecados compartidos, y que tú estabas tan cerca.
Me disfrazo de ti. Te disfrazas de mí. Y jugamos a ser humanos en esta habitación gris.
Muerdo el agua por ti. Te deslizas por mí. Y jugamos a ser dos gatos que no se quieren dormir.
Mis anclajes no pararon tus instintos, ni los tuyos, mis quejidos. Y dejo correr mis tuercas y que hormigas me retuerzan. Quiero que no dejes de estrujarme sin que yo te diga nada. Que tus yemas sean lagañas enganchadas a mis vértices.
Me disfrazo de ti. Te disfrazas de mí. Y jugamos a ser humanos en esta habitación gris.
Muerdo el agua por ti. Te deslizas por mí. Y jugamos a ser dos gatos que no se quieren dormir.
No sé que acabó sucediendo, sólo sentí dentro dardos. Nuestra incómoda postura se dilató en el espacio. Se me hunde el dolor en el costado, se me nublan los recodos, tengo sed y estoy tragando, no quiero no estar a tu lado.
Me disfrazo de ti. Te disfrazas de mí. Y jugamos a ser humanos en esta habitación gris. Muerdo el agua por ti. Te deslizas por mí. Y jugamos a ser dos gatos que no se quieren dormir.
Me moriré de ganas de decirte que te voy a echar de menos… Y las palabras se me apartan,
me vacían las entrañas Finjo que no sé, y que no has sabido. Finjo que no me gusta estar contigo… Y al perderme entre mis dedos te recuerdo sin esfuerzo
Me moriré de ganas de decirte que te voy a echar de menos.
(Z.)
En los días malos acabo acordándome de los buenos momentos,
y eso no es bueno...
Me disfrazo de ti. Te disfrazas de mí. Y jugamos a ser humanos en esta habitación gris.
Muerdo el agua por ti. Te deslizas por mí. Y jugamos a ser dos gatos que no se quieren dormir.
Mis anclajes no pararon tus instintos, ni los tuyos, mis quejidos. Y dejo correr mis tuercas y que hormigas me retuerzan. Quiero que no dejes de estrujarme sin que yo te diga nada. Que tus yemas sean lagañas enganchadas a mis vértices.
Me disfrazo de ti. Te disfrazas de mí. Y jugamos a ser humanos en esta habitación gris.
Muerdo el agua por ti. Te deslizas por mí. Y jugamos a ser dos gatos que no se quieren dormir.
No sé que acabó sucediendo, sólo sentí dentro dardos. Nuestra incómoda postura se dilató en el espacio. Se me hunde el dolor en el costado, se me nublan los recodos, tengo sed y estoy tragando, no quiero no estar a tu lado.
Me disfrazo de ti. Te disfrazas de mí. Y jugamos a ser humanos en esta habitación gris. Muerdo el agua por ti. Te deslizas por mí. Y jugamos a ser dos gatos que no se quieren dormir.
Me moriré de ganas de decirte que te voy a echar de menos… Y las palabras se me apartan,
me vacían las entrañas Finjo que no sé, y que no has sabido. Finjo que no me gusta estar contigo… Y al perderme entre mis dedos te recuerdo sin esfuerzo
Me moriré de ganas de decirte que te voy a echar de menos.
(Z.)
En los días malos acabo acordándome de los buenos momentos,
y eso no es bueno...
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